domingo, 19 de noviembre de 2017

Mariposa

Sacude sus bordes afilados y corta el aire sangrando el viento
no vuela, se agita espasmódica, poseída
el latido del fuego la empuja y la levanta
la golpea y la detiene suspendida
en el aire frente a  mí, la balancea, lenta y pendular
como un ahorcado que acaba de saltar y cuelga


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Puro cuento

No, olvídense de todo, ¿no saben que la historia la escriben los que ganan?
La verdad es que la abuelita de Caperucita no estaba enferma en una camita, la vieja padecía  zoofilia. ¡Imaginate! Tampoco vivía en una casita en medio del bosque, sino que le gustaba vagar hasta tarde ¡días se ausentaba y había que salir a buscarla!
 La mamá de Caperucita no estaba nunca en la casa. Andaba con un importante concejero del Rey. La mina lo tenía bien enamorado. Viste que en estos tiempos, tres mujeres solas necesitan hacerse de protección para no ser las zorras de cada vago, soldado o santo padre que se cruce por su puerta. Y estas mujeres no eran ningunas tontas.
En fin, lo que ocurrió aquel día, fue que Caperucita llegó hasta el refugio preocupada porque la abuelita había salido a matar un pollo para el almuerzo, y ya era martes y no había vuelto. Éramos varios leñadores acá, así que en seguida nos ofrecimos a ayudarla. Nos separamos para ganar tiempo. Con la nena y dos compañeros agarramos para el lado de las grutas y bueno…  tremendo… la verdad es que la vieja estaba sometiendo a unos lobos en la entrada de una cueva, una locura. Los muchachos del turno noche comentaron sobre los aullidos, pero no hay chance de que hayan imaginado la escena que nosotros vimos. Un poco turbado por lo ocurrido, tapé los ojos de Caperucita y nos alejamos sin interrumpirlos.
Al día siguiente fuimos visitados por una tropa Real encabezada por el novio de la mamá de Caperucita. Nos entregó a cada uno de los testigos el... 

“Comunicado Nro. 1: 

Para corregir los hechos desafortunados. 
Titulado: Caperucita Roja y el lobo feroz”. 

El texto asegura que la abuelita ha sido gravemente perjudicada debido a que un lobo humanoide de pié al costado del camino, hábil para la oratoria, manipuló la inocencia de su nieta para ingresar en su domicilio. Una vez allí, se travistió con un camisón que hurtó de una cajonera y usurpó su identidad para beneficiarse. Luego de hacerse una siesta en su cama, saqueó la heladera y como postre, se comió a un leñador que trabajaba cerca de la casa. Este último hecho provocó el aplastamiento y muerte de flores autóctonas. ¡Absurdo! ¿Cómo vamos a contar eso a la gente? ¿Quién va a creernos? Evidentemente buscan ridiculizar al gremio.
Y como si todo esto fuera poco, el Rey mando un aumento en el tributo de cada leñador, por no haber informado la desaparición de un compañero y por el daño ecológico causado por la muerte de este.
En diez días pasarán por nuestras casas para comprobar que hayamos memorizado esta historia ridícula, y olvidado las verdaderas escenas del sometimiento de aquella pobre  manada, incluido el macho alpha. De no ser así, nos espera el verdugo.
Entiendo que la mamá de caperucita no quiera que su familia sea el chisme de cada taberna y use sus influencias para evitarlo, pero los leñadores tenemos una reputación ¡y tenemos la verdad!
Ahora ustedes también la tienen y está en sus manos dar batalla por ella, ¡protéjanla!

Transmitan estos hechos como han sido realmente, no permitan que triunfe la infamia. 

sábado, 25 de junio de 2016


Un día vuelven los muertos
a buscar a alguien, vienen
todos juntos, a veces solo uno
y le muestran la puerta que nunca
antes había mirado.
Ese día, los testigos asistimos
al encuentro inmóviles, quizás
tenemos miedo de ser vistos o
no sé. Ellos
concluyen su fiesta, los que vinieron
se van con el que estaba
y nos dejan las preguntas
las improvisaciones
los delirios, los dolores, los incendios

lunes, 23 de mayo de 2016

No puedo creer que sea yo. Espío desde el otro cuarto
asomo los ojos sobre la ventana y sí
ahí estoy, tras el cristal empañado, con las manos llenas de carne
No iré hasta allí, no voy a volver



viernes, 13 de mayo de 2016

Yan

Lo bueno de no soñarte es la vuelta
del peso del cuerpo sobre los pies, del sonido
ahogado de la piel que engrosa sus defensas

miércoles, 11 de mayo de 2016

Yin

Lo bueno de soñarte es que puedo
luego, recordarte ante mis ojos como si
alguna vez hubieses estado allí

domingo, 27 de marzo de 2016

Combustión


Puso el pasador a la puerta del baño. Es un buen lugar para pensar un rato sin interrupciones. El espejo sobre el lavamanos es pequeño, redondo, y tiene un marco de plástico color verde claro. Llenó de agua el hueco de sus manos juntas y se lo arrojó a la cara.
- El agua nunca alcanza...
Sus manos mojadas fueron a estrujar su pecho y cayó al suelo inconsciente. De los orificios de su nariz brotaba y ascendía una fina columna de humo blanco que pronto inundó toda la casa

"Es el único modo de quemar las cartas de amor, ese pasado filoso para las manos, que no me atrevo a arrojar a la basura"



lunes, 7 de marzo de 2016

Negativas I

Dios no esta en el templo
El Arte no esta en los museos
La Sabiduría no esta en la universidad
El Poder no esta en el gobierno
La Belleza no esta en el cuerpo


miércoles, 2 de marzo de 2016

Él me ha habitado. Cuántos aquí
han sido habitados durante
varias lunas, nutriente
abrigo, muralla, cielo
y luego, la inevitable nostalgia de las casas vacías.


miércoles, 10 de febrero de 2016

Que ironía
parir para luego
quedarme a vivir
en él ¿y que habrá sido
del cuerpo que alguna vez habitamos juntos?


lunes, 23 de noviembre de 2015

(*)
A fuerza de rodar, se traza. Solo
el camino de la lágrima 
esta deshabitado


(**)
Recuerdo el llanto del mismo modo
que algún paisaje cotidiano, de años atrás
del cual me separan los años, los ríos, y montañas de distancia
donde no se si volveré, y a veces, pocas veces, añoro.




miércoles, 4 de noviembre de 2015

Contagio

Se come a sí misma con los ojos cerrados
como él la comía, sin mirarla, por el asco 
y después, ella también
siente asco. Quizás él no estaba equivocado.


Fotografía: Sally Mann


















viernes, 23 de octubre de 2015

Irreversible

Pronto, otro funeral
ya no sé cuantas veces
he muerto
Aunque solo llevo flores
a mi primera tumba.


Fotografia: Sally Mann




















lunes, 5 de octubre de 2015

Gracias

No quiero ser tu océano, quizás
tu lluvia. Solo tengo cuerpo
en el espejo, no en tus manos
Cuando la libertad es obsesión se vuelve jaula
y la llave no es tu beso ni esta en este mundo


domingo, 27 de septiembre de 2015

La palabra cuenco, donde descansa el agua
o el abrazo profundo como un pozo trampa, hielan

Arranco poemas para que sean mi espejo
porque en mi espejo no conozco ningún rostro

solo unos labios con todos
los gestos indescifrables de mis antepasados


martes, 22 de septiembre de 2015

La doma

El Tiempo es un bicho 
cínico y mutante. Puede hacer 
de sí, un mínimo parpadeo y     
en ocasiones  desp l e g  a  r   ese   p  á  r  p  a   d   o   
c o m o   u n   o v i l l o    q u e    r u e d a    c u e s t a    a b a j o 
y   c u y a   h e b r a ,   a   s u   v e z  ,   s e   r e t u e r c e   
e n    s í     m  i  s  m  a  ,  e n s o r t i j a d a 
y    s  e    a  l  e  j  a     y     s  e     p  i  e  r  d  e     e  n     u   n   a      
l   o   n   g   i   t   u   d   i   n  a  b  a  r  ca b  l  e  
















O no existe
 soy yo






lunes, 14 de septiembre de 2015


Él debería hacer silencio, el enjaulado
el que arroja piedras al aire para que se sientan pájaro


sábado, 12 de septiembre de 2015

Rutina (II)

El silencio se lee pero no
se dice; se inhala, o se huele pero no se habla
del silencio porque se rompe.

Y nadie conversaba más
que nosotras sin decir una palabra
que entre colores negros, o relojes
mudos, o sorderas de poesías, lenguas, pieles
aprendimos tanto de mi corazón y de tu alma.

Existe un silencio
profundo como el color
negro y existe el silencio.



Fotografia: Francesca Woodman
















sábado, 29 de agosto de 2015

viernes, 28 de agosto de 2015

Rutina (I)

Todos los martes la cadencia
de la palabra símbolo se enreda 
en mis relojes. La lengua
recorre, hundida, el camino recto de la conducta. 

Todos los martes llueve, y cada gota
es un signo que florece en su boca, un espejo
sagrado de su cuerpo arrojado del cielo
a la bahía 

y sumergido ahí, me mira y la sangre
se despereza en mis venas, aúlla 
frenética y sus ojos se clavan
en el corazón de mi vergüenza, asesinándola.


Fotografia: Francesca Woodman




















P.D. 
Quizás tengas razón, la poesía 
es un símbolo que oculta un nombre propio
O quizás no, y es un ser 
en constante búsqueda de un cuerpo que poseer
para gritar sus razones