martes, 28 de agosto de 2012

°°° °°° °°°

Desintegrar el instante
en que la mano vuelca el peso 
de la cobardía sobre el vientre
Hundirse en el rincón 
que presta el silencio
como cobijo del rugido ensordecido
Olvidar
para recordar seguir viviendo.



7 comentarios:

Darío dijo...

Hacer polvo los instantes nefastos?

Garriga dijo...

el peso de la cobardía a muchos nos hace pequeños seres capaces de ahogarnos en pocillos de cafe
belleza pura corina
belleza pura lo suyo
veo que está frotando la lámpara
veo que surge el fuego

Arturo dijo...

Corina:
Ante una situación estresante quedan dos posibilidades a seguir: se la enfrenta, con el objeto de superarla, o se esconde, rehuyéndola.
Tu poema describe con una gran belleza este segundo camino.
Compruebo a diario estas dos conductas entre quienes me rodean.
Besos.

Dany dijo...

Es cierto, hay algunas cosas que mientras estén presenten impiden continuar.

Un beso a la Caruso!

Damu Aguirre dijo...

Dejarse llevar por cada momento, incluso los que puedan llegar a oler a azufre. Dejar que la vida nos hunda en sus instantes.

Jon Igual dijo...

"Olvidar para recordar seguir viviendo", me encantó.
Un beso.

Emanuel Tomasin Borda dijo...

Hermoso poema.

Saludos.