sábado, 1 de septiembre de 2012

Cinismo del tiempo

El tiempo puede
hacer de sí
el efímero instante de un parpadeo,
o desplegar ese párpado como un ovillo
cuya hebra
se retuerce ensortijada
en una longitud incalculable
para impedirme
saber
si te extraño
o si he muerto.


La imagen es obra de Erika Kuhn





11 comentarios:

Arturo dijo...

Corina:
Muy ocurrente tu poema.
En realidad la protagonista extraña aquel amor, no está muerta.
Es verdad, hay veces que un amor perdido puede parecer el fin del mundo; pero todo pasa, por suerte...
Y siempre puede aparecer otra oportunidad. Quizás mejor que la añorada.
Un gran abrazo.

PD:
Recibiste un spam, que ni siquiera se anota como seguidor; en mi blog borré el comentario porque es una falta de respeto hacia todos. El texto es prácticamente un calco: fijate en el blog elmicrorrelatista.blogspot.com y lo confirmarás (el mimso horror de ortografía en "sun seguidor"). No hay que dar cabida a los mentirosos. Vos podés borrarlo.

Arturo dijo...

Fe de erratas:
Donde dice "mimso", debe leerse "mismo". (me traicionó el enojo).
Un gran abrazo, nuevamente.

Carolina dijo...

Hola Corina, tenía mucho tiempo sin pasar por aquí. Ha sido gratificante volver a leerte y ver la nueva imagen del blog.
Si, es verdad el tiempo a veces nos trata con cinismo. Aunque una vez olvidado lo que hace daño, podemos avanzar.

Besitos de luz y esperanza

Garriga dijo...

esto, corina, es de una belleza sublime

Elchiado dijo...

el tiempo es una cárcel, malvivimos en él

Darío dijo...

Y estamos viviendo en la línea...

El hombre de Alabama dijo...

Jodío tiempo.

TORO SALVAJE dijo...

No has muerto.
Entonces ya sabes lo que es...
Y más que será.
Por desgracia.
Y también por deseo, amor y delirio.

Besos sueño.

Humberto Dib dijo...

Extrañar es una manera de estar muerto, también. Principalmente cuando la intensidad de esa falta es desgarradora.
Un beso.
HD

Damu Aguirre dijo...

Es verdad que extrañar, cuando uno había construido todo un edificio en base a la otra persona, puede llegar a ser tan divertido como morirse.

Jon Igual dijo...

Siempre lo he dicho, el tiempo es un ser caprichoso y cruel.
Bello poema.
Un beso.