lunes, 22 de octubre de 2012

...

Retomemos el silencio que extraviamos 
en las vueltas del poema. El que acallamos con los verbos 
que se acercan al deseo sin tocarlo, que susurran 
en oidos invisibles, oculares
que hunden soledades 
con dedos semánticos que no desnudan 
Retomemos el silencio de las cosas 
porque el lenguaje no me alcanza, mis poemas 
mienten si estas lejos, mienten 
cuando quieren contarte de mis manos
Narremos la materia, hagamos el silencio 
con las luces apagadas, con el cuerpo.
Un cuarto verdadero, una noche de verano, 
un gato en la escalera, la heladera vacía
y dos paredes desnudas que se encuentran 
se entrelazan en un ángulo en penumbras 
con dos cuerpos que alzan en la escena,  
que se escriben 
versos en la carne, narran 
del verdadero poema, el inefable




Foto: Francesca Woodman

4 comentarios:

Garriga dijo...

bueno, el poema
corina
la que se escribe
y se desangra
si supieras
lo que vale ese vertigo
suicida de silencios
vestido de palabras
si supieras
lo lindo que es

TORO SALVAJE dijo...

No hay mejor poema que ese.

Besos.

Darío dijo...

Si señora, hay que recuperar el silencio y la simpleza de la palabra, que en el fondo son parecidos. Un abrazo.

Menteinvisible dijo...

No estoy de acuerdo, el poema te permite en otra habitacion en otro tiempo y con otra persona vivir mas densamente mas profundo mas poroso el lenguaje lo es todo
saludos
m.i.