sábado, 13 de octubre de 2012

Los asesinos


"Como un rey 
tirano 
que despierta torcido
cuando quiso
 asesinó 
cada palabra 
que 
alumbraba 
el interior 
del castillo 
donde lo amé, 
sin previo aviso.

Mientras tanto, 
en el ágora 
de mis adentros 
mi Razón
era juzgada 
por hereje 
y Corazón, 
repleto 
de heridas de guerra, 
juntaba ramas 
para la hoguera 
donde arderá 
la última 
Casandra."




Sin las muertas, cada verbo en los labios
era un frío hilo de vapor reptando al cielo
La historia era un invierno, y olía
a alfabeto mutilado. Cuánta falta hacia la tibieza 
de la primavera que brota en la pregunta 
su respuesta franca.
Y el silencio comenzó a frecuentar por los renglones, 
cuando antes solo estaba confinado a un pentagrama
¿Y como hicieron para decirse que el alma se hizo agua 
y que la náufraga moría de frío en el deseo
de pedir abrigo, mas callaba 
pues sabía
que no existian ya 
las letras de la palabra sueño?
La pregunta pierde el alma cuando su respuesta muere 
y ambas
se disuelven en el aire
que respiran los rendidos.
Oxidándose
en la omisión del sentimiento
por el que alguna vez soñaron, 
hoy se miran en silencio
frente a la tumba de las palabras muertas
mas muertos que las palabras.



Fotos: Kristamas 

2 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Que poema tan trágico.
Duele.

Besos.

Garriga dijo...

corínico absoluto
bello y desolador
pero no
palabra
fue la ultima palabra