lunes, 26 de noviembre de 2012

SUYA

una noche 
golpeará caderas 
contra el suelo, hasta la roca
como si debajo de su cuerpo
nada hubiere
se hundirá
hasta brotar 
el magma
y no tendrá
piedad, y nadie
pedirá
nada más que más

seré
el cuenco 
donde encuentre sus deseos
el pecho 
retorcido entre sus manos
los labios 
rasgados en los dedos
labios llenos

ser
objeto quiero
ser
su posesión





Fotografía: Francesca Woodman

4 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Parece que será una noche magnífica.

Que buena...

Besos.

Darío dijo...

Objeto de su fantasía, chispa de su incendio...

Arturo dijo...

Corina:
Has dejado un poema apasionado, para beneplácito del destinatario y envidia de los ignorados.
Te felicito.
Un gran abrazo.

Gala dijo...

Es un modo de decirlo directo y sin florituras.
Seguro que si esa noche llega no habrá misterio, solo pasión.
Nada más que la petición de más... sin censura.

Besos mediterráneos.