martes, 29 de enero de 2013

Fragilidades

Hay tempestades que ni mueven el árbol
pero ese mismo árbol es un fino hilo de araña
que tiembla ante el soplido de un niño
Mañana, la invensible
abdica en favor de sus lágrimas


4 comentarios:

Jon Igual dijo...

Precioso Corina, me ha encantado la metáfora del árbol y el niño que lo que hace temblar con su soplido.
Un beso.

Antoni Barnils dijo...

La robustez frágil, ante la fragilidad de la inocencia. me encanta.

mi beso

carlos Niederheitmann dijo...

La relatividad de nuestras vidas se hace evidente en tu poema, más grande al final en su propia progresión disminuida... Bello.

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Este me ha gustado muchísimo.
De quien es?

:P

Besos.