domingo, 17 de noviembre de 2013


se despelleja una rosa con el borde de los dedos,
descubiertos los pistilos lamen la cornisa de las manos laxas
la primavera descalza alcanza al invierno siempre
ninguno muere en la rueda
hasta mi muerte


3 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

A mí en cambio se me mueren todos.
Vivos y muertos.

Besos.

Darío dijo...

Tu hermosa muerte...

Garriga dijo...

es verdad, como que la película termina si los ojos se cierran.