viernes, 10 de octubre de 2014

Él sigue creyéndome filosa
y que mi filo tiene sangre de su herida y yo 
que su herida está en mi carne
y me envenena con sus plumas


8 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Purifica y cura.
Por poco tiempo eh...

Besos.

Garriga dijo...

nah, en todo caso, hay rituales de purificación. la idea de lo "puro" es más bien extraña. Hay artes que hacen todo lo contrario de purificar y nos embarran y pierden en caminos bastante dolorosos. Claro que puede que tengas razón, la locura a veces puede ser pureza ¿no?
De todos modos, el texto es bellisimo. Merecen mucho tus textos.

José A. García dijo...

El arte purifica, pero el corazón nunca aprende.

Suerte

J.

Verde dijo...

Las heridas como marcas de quien las lleva sin culpas.
Y a nosotros quien nos lleva más que la vida, hacia la nada.
Cuando no hay más filo, más herida.
La vida y la nada.
La herida de la nada, la vida, hasta en la nada herida, con culpa la vida se afila como cuchillo, que solo puede doblar la esquina, en dos besos.

Agustín Biancardi dijo...

... el arte purifica... y los filos cortan!
Bien dicho!

Darío dijo...

Gigante Co.

Azzul. dijo...

Sí, estoy de acuerdo.
Besos.

Ausente pero viva. dijo...

Bueno, hay filos que no son nada cortantes.

Un beso,

Amapola Azzul.