domingo, 27 de septiembre de 2015

La palabra cuenco, donde descansa el agua
o el abrazo profundo como un pozo trampa, hielan

Arranco poemas para que sean mi espejo
porque en mi espejo no conozco ningún rostro

solo unos labios con todos
los gestos indescifrables de mis antepasados


2 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Logrados versos, un placer leerte.

Saludos.

TORO SALVAJE dijo...

Este me ha gustado muchísimo.

Besos.