lunes, 5 de octubre de 2015

Gracias

No quiero ser tu océano, quizás
tu lluvia. Solo tengo cuerpo
en el espejo, no en tus manos
Cuando la libertad es obsesión se vuelve jaula
y la llave no es tu beso ni esta en este mundo


3 comentarios:

mónica pía dijo...

sublime modo de decir es tu poema!

besos

TORO SALVAJE dijo...

El espejo se frota las manos cuando te ve.

Jorge Ampuero dijo...

Toda obsesión es una cárcel de pájaros salvajes, no hay duda.
Buen poema.

Besos.